La Cruz del Pósito
Una leyenda trágica y del más puro estilo romático. 
Incluida en el Romancero de Jaén, se trata de una de las leyendas más conocidas de la ciudad que gira en torno a la plaza del Pósito y la cruz, que sobre una columna toscana, allí se halla.
Una dama de noble linaje de la ciudad se casó con un aventurero llegado de tierras lejanas. El mozo en cuestión resultó mujeriego y jugador y continuamente cortejaba a otras jóvenes de la ciudad.
En tanto, otro caballero se enamoró de la dama y sufría en silencio por la imposibilidad de obtenerla.
Sin embargo, la historia tuvo un trágico desenlace. Una noche, el esposo, muy dado a jugarse el dinero y las prendas, lo perdió todo y en un último envite, fue a casa a pedirle a su esposa sus joyas para jugarlas. Al negarse ésta, preso de la ira la mató.
Cuando el secreto enamorado supo del suceso, buscó al marido al que retó y dio muerte en desafío, justamente en esa plaza del Pósito.
La leyenda añade que el enamorado ingresó como fraile en el convento de San Francisco y que todas las noches vagaba y se aparecía, a modo de fantasmal presencia, en la plazuela para rezar y llorar al tiempo su desgraciada hazaña.
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