El Señor de la Tarima
Una historia de judíos ambientada en la Merced. La leyenda se refiere a una tabla venerada en la Iglesia de la Merced, troquelada en forma de cruz y con una pintura de un Crucificado y conocida posteriormente como el Señor de las Injurias. Se trataba de una imagen tosca, oscura y sombría y desapareció en 1936..
La leyenda se sitúa en la calle Merced Baja, frente a la de Bernardo López. Allí, en los años posteriores a la toma de la ciudad por los cristianos, había un torreón bajo el que se alzaba una casucha habitada por mala gente. La leyenda no precisa si se refería a moriscos o judíos. Allí se vendían comestibles y en la entrada se disponía un portal cuyo suelo era una tarima de madera, que todos los parroquianos que entraban a comprar habían de pisar. Se dice que cuando se pisaba la tarima, las tablas emitían unos gemidos similares a los humanos.
Un día se le escapó una gallina a un vecino y fue a refugiarse precisamente bajo la tarima. El dueño de la gallina pidió que se la devolvieran y el de la casucha se negó. El primero entonces levantó, enfadado, la tarima y encontró la imagen del crucificado.
La noticia atrajo a vecinos y al prior de San Lorenzo, que la recogió para su parroquia, para lo que recortó de la tarima la parte de la cruz. Se dice que de este hallazgo surgió la tradición en Jaén de colocar cruces de madera con la figura del crucificado pintado en casas y esquinas
Bibliografía:
Cazabán Laguna, Alfredo. "El Señor de la Tarima". Revista Don Lope de Sosa, núm. 50. Jaén, 1917.
López Pérez, Manuel. "Notas y apuntes para la formación de un repertorio de Leyendas de Jaén". El Toro de Caña, núm. 7. Jaén, 2001.
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